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domingo, 23 de enero de 2011

La observación de los cúmulos estelares

Las pléyades son uno de los cúmulos abiertos más bellos del firmamentoLos cúmulos estelares se dividen principalmente en dos tipos: abiertos y globulares. Los cúmulos abiertos son más jóvenes, menos ricos en estrellas (contienen por término medio algunos cientos) y más fáciles de observar. Los principales se pueden contemplar a simple vista, como las Pléyades, las Híades y el Pesebre, y casi todos se encuentran sobre el cinturón de la Vía Láctea. En general, basta un pequeño telescopio para resolver la nebulosidad con que suelen manifestarse a simple vista las estrellas que los componen.

Su observación requiere un cielo oscuro y también un buen seeing, de lo contrario las imágenes estelares se dispersan sobre determinada superficie, impidiendo alcanzar la magnitud límite de que es capaz el instrumento.

Los telescopios más recomendables son los reflectores, y los newtonianos son los que ofrecen mejores resultados a igualdad de precio. A causa de su extensión, los cúmulos abiertos se observan mejor con pocos aumentos, por ejemplo entre 40x y 80x. Sin embargo algunos son tan extensos que lo mejor es recurrir a un buen par de prismáticos. La observación de las Pléyades con unos prismáticos de 15x80 o 20x80 resulta muy agradable por ejemplo.

Con un telescopio bastante potente es posible distinguir los colores que caracterizan a las principales estrellas de los cúmulos; algunas aparecen blanco-azuladas y otras de tonalidades cálidas, como las amarillo-anaranjadas.

En la visión telescópica, los cúmulos más bellos son los que presentan numerosas estrellas relativamente concentradas. En este sentido, existe una clasificación que divide a los cúmulos abiertos en cuatro tipos:

I=fuerte concentración

II=concentración notable

III=el cúmulo destaca sobre el fondo, pero no se distingue su centro

IV=concentraciones casuales en alguna región del cielo.


La forma en que aparecen en el campo del telescopio depende mucho de la extensión global, que no debería superar los 20 o 30', pues de lo contrario el cúmulo no podría brillar ya que parte de sus componentes quedarían fuera del campo de visión.

Los cúmulos globulares

El cúmulo globular M13 Los cúmulos globulares se componen de muchos miles de estrellas; se encuentran a todos muy lejos de nosotros a distancias típicas de decenas de miles de años luz, y no a varios cientos o miles de años luz, como es el caso de los cúmulos abiertos.


La gran distancia es la causa de que las estrellas de los cúmulos globulares aparezcan tenues y sean difíciles de resolver. Sólo en los casos más favorables es posible efectuar observaciones satisfactorias con instrumentos modestos. Uno de estos casos es M13, el más hermoso de los cúmulos globulares del hemisferio norte. En las mejores noches es posible distinguirlo a simple vista incluso, como una pequeña estrella tenue y difuminada. Con prismáticos aparece como una nubecilla redondeada y un buen telescopio a partir de 10 cm permite iniciar su resolución en estrellas. Sus estrellas más luminosas son de magnitud +11

En general sin embargo, para empezar a resolver un cúmulo globular es preciso disponer de aperturas de entre 15 y 20 cm. Por fortuna, en este caso no es necesario utilizar instrumentos de gran campo. conviene usar entre 100 y 200 aumentos.

Los cúmulos globulares son los típicos objetos para los que una mayor apertura hace posible una observación proporcionalmente más satisfactoria. Contemplar un objeto como M13 a través de un telescopio potente constituye una experiencia cautivadora e inolvidable. En las noches muy límpidas, con una apertura de 1 m es posible distinguir en su interior miles de puntos luminosos, palpitantes en el campo del ocular. Por el contrario, con un instrumento pequeño, este mismo cúmulo puede resultar poco llamativo resulta fácil confundirlo con una pequeña nebulosa esferoidal, como le sucedió a Charles Messier, que describió a M13 como una nebulosa... ¡sin estrellas!

Más allá del placer que se experimenta en la contemplación de los cúmulos, estos objetos no ofrecen muchas posibilidades de investigación a los no profesionales. Para realizar observaciones de utilidad científica hace falta disponer de grandes instrumentos, fotómetros, espectrógrafos y telescopios capaces de ofrecer al mismo tiempo un gran campo de observación y una buena escala para el estudio de los movimientos propios

 Cúmulos globulares notables

 Nombre
 Diámetro Magnitud 
 M3 10' 6,6
 M5 13' 6,2
 M4 14' 6,4
 M13 10' 5,8
 M22  17' 5,9

 Cúmulos abiertos notables

 Nombre Diámetro
Nº de estrellas
Pléyades
200'
120
Híades
1300'
130
M35
40'
120
M44
60'
400
M11
10'
200

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